5 consejos básicos para el mantenimiento del jardín en primavera

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»4.16″ global_colors_info=»{}»][et_pb_row _builder_version=»4.16″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.16″ custom_padding=»|||» global_colors_info=»{}» custom_padding__hover=»|||»][et_pb_text _builder_version=»4.23″ background_size=»initial» background_position=»top_left» background_repeat=»repeat» hover_enabled=»0″ global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″]

La primavera acaba de llegar, y con ella el buen tiempo y la mejor época para “reactivar” tu jardín, que durante el invierno ha estado aletargado. Si quieres llenar de nuevo de vida y color tus zonas verdes, es altamente recomendable hacer un mantenimiento del jardín, una puesta a punto que le ayudará a lucir con todo su esplendor.

El problema es que a menudo es complicado saber por dónde empezar, o qué pasos seguir. Si es el caso, ¡no te preocupes! En este artículo te vamos a dar los 5 consejos básicos para su mantenimiento, que darán a tu jardín el aspecto saludable que esperas.

1. Airear la tierra

El paso de las personas, de las mascotas, o simplemente el paso del tiempo, hacen que la tierra se compacte impidiendo que el oxígeno, el agua y los nutrientes lleguen a las raíces. Esto provoca una atrofia de las plantas, que crecen de forma irregular o se marchitan, pierden su vitalidad y dejan de florecer.

Para evitar este problema, el primer paso escencial para mantener tu jardín a punto es incluir el proceso de aireación del suelo en tu rutina de cuidado de tu jardín. La herramienta más adecuada para ello dependerá del tamaño de tu zona verde.

Si estás tratando con una extensión considerable, puede ser buena idea utilizar una máquina de aireación. Estas máquinas están especialmente diseñadas para perforar el suelo y romper la compactación. Funcionan mediante la extracción de pequeños núcleos de tierra, creando agujeros que permiten que el oxígeno y el agua penetren más fácilmente hasta las raíces de las plantas. Puedes encontrar modelos disponibles para alquilar, o bien si lo prefieres pedir ayuda a expertos en jardinería para que se ocupen de ello.

Por otro lado, para áreas más pequeñas como parterres o macetas, es posible que prefieras métodos menos mecanizados y más manuales. Una horca de jardín o un cultivador de mano pueden ser herramientas efectivas para aflojar el suelo sin dañar las raíces de las plantas. Trabaja el suelo suavemente, evitando áreas donde las raíces puedan estar presentes, para permitir una mejor circulación de aire y agua.

Recuerda también que el momento adecuado para airear la tierra es cuando el suelo esté lo suficientemente húmedo pero no saturado de agua. Trabajar en suelo seco puede ser difícil y puede dañar la estructura del suelo, mientras que trabajar en suelo demasiado húmedo puede causar compactación adicional. Opta por airear tu jardín después de una lluvia ligera o después de regar el área.

Keio Jardins_ Mantener el jardín a punto durante la primavera

2. Controlar las malas hierbas

Se consideran malas hierbas aquellas plantas que crecen de forma espontánea en un lugar que no deseamos. Controlarlas es una parte fundamental del mantenimiento de tu jardín, ya que estas plantas no deseadas pueden competir con tus cultivos por nutrientes, agua y espacio.

Para áreas pequeñas o para aquellas personas que prefieren un enfoque más natural, la eliminación manual es una opción efectiva, aunque poco eficiente. Asegúrate de arrancar las malas hierbas de raíz, preferiblemente cuando el suelo esté húmedo, lo que facilitará la extracción. Utiliza herramientas como un deshierbador manual o simplemente tus manos protegidas con guantes de jardinería.

Para áreas más grandes, puedes optar por el uso de herramientas mecánicas, como desbrozadoras o cortadoras de césped equipadas con accesorios para desmalezar. Estas herramientas te permiten cortar las malas hierbas de manera rápida y eficiente, dejando los restos cortados sobre el suelo para que se descompongan y actúen como mulch, lo que ayuda a suprimir el crecimiento de nuevas malas hierbas.

Si prefieres un enfoque químico, existen productos herbicidas disponibles en el mercado que pueden ayudar a controlar las malas hierbas. Es importante seleccionar el herbicida adecuado según el tipo de malas hierbas que estés tratando y las características de tu área de jardín. Opta por herbicidas selectivos que sean específicos para las malas hierbas que deseas eliminar, minimizando así el impacto en las plantas deseables.

Además de eliminar las malas hierbas existentes, es aconsejable implementar medidas de mantenimiento preventivo para evitar su proliferación en el futuro. Esto puede incluir la aplicación regular de mantillo orgánico en el suelo para suprimir el crecimiento de nuevas malas hierbas, así como la promoción de un adecuado espaciado entre las plantas para reducir la competencia por los recursos.

3. Abonar

Una vez hayamos aireado el suelo y eliminado las malas hierbas, es importante alimentar el suelo para reponer los nutrientes que las plantas necesitan para crecer y prosperar.

Una excelente opción para abonar el suelo de forma natural y sostenible es incorporar materia orgánica. Esto puede incluir compost casero, estiércol bien descompuesto, restos de vegetales y frutas, e incluso posos de café. La materia orgánica no solamente proporciona nutrientes esenciales a las plantas, sino que también mejora la estructura del suelo y promueve la actividad microbiana beneficiosa.

Otra opción es agregar una capa de mulch orgánico sobre la superficie del suelo. El mulch orgánico, como la corteza de árbol triturada, las hojas trituradas o la paja, proporciona una capa protectora que retiene la humedad en el suelo, reduce la erosión y suprime el crecimiento de malas hierbas. Además, a medida que se descompone, el mulch orgánico libera lentamente nutrientes en el suelo, alimentando a las plantas de forma continua y natural.

No hay que olvidarse de los abonos granulados de liberación lenta, que son otra opción sostenible para proporcionar nutrientes a tus plantas. Estos abonos están diseñados para liberar gradualmente nutrientes durante un período prolongado, lo que reduce la necesidad de aplicaciones frecuentes y minimiza el riesgo de lixiviación de nutrientes al medio ambiente. Busca productos orgánicos y ecológicos que estén certificados como seguros para el medio ambiente.

4. Preparar y revisar el riego

Nuestro jardín necesita también que le aportemos agua, y para ello hay que planificar y diseñar un sistema de riego sostenible optimizando el agua necesaria para el bienestar de nuestras plantas y adaptándolo a las diferentes especies y sus necesidades. Y es que el mantenimiento de tu jardín pasa sí o sí por el mantenimiento de tus instalaciones.

Por otra parte, puedes considerar la posibilidad de integrar sistemas de captación de agua de lluvia y reciclaje de agua en tu jardín. La instalación de tanques de recolección de agua de lluvia te permite aprovechar el agua gratuita y natural para regar tus plantas, reduciendo así tu dependencia de fuentes de agua potable. Del mismo modo, el reciclaje de agua gris proveniente de actividades domésticas, como el lavado de ropa o platos, puede proporcionar una fuente adicional de agua para tu jardín, ayudando a conservar los recursos hídricos.

Keio Jardins_ Mantenimiento de un jardín vigoroso en primavera

5. Sustituir las plantas

Otra tarea que haremos al llegar la primavera será la sustitución de aquellas plantas que, por la razón que fuese, no han sobrevivido al invierno. Las retiraremos y sustituiremos por nuevas y aprovecharemos también para plantar las especies que llamamos de temporada.

Antes de comenzar con la sustitución de plantas, tómate el tiempo para inspeccionar cada área de tu jardín y evaluar el estado de las plantas existentes. Observa si hay signos de daño por el invierno, como hojas marchitas o ramas muertas, y determina si alguna planta no ha sobrevivido. Esto te ayudará a identificar qué plantas necesitan ser reemplazadas y cuáles pueden ser revitalizadas con un poco de cuidado adicional.

A la hora de elegir nuevas plantas para tu jardín, opta por especies que sean adecuadas para tu zona climática y que se adapten a las condiciones específicas de cada área de tu jardín, como la exposición al sol y el tipo de suelo. Considera también la diversidad de especies y la atracción para la fauna local al seleccionar tus plantas, lo que promoverá un ecosistema equilibrado y saludable en tu jardín.

Estos cinco simples pasos serán suficientes para preparar tu jardín para la llegada del bueno tiempo. Y recuerda que si necesitas asesoramiento, puedes contar con nuestro equipo de especialistas en jardinería y paisajismo. ¡Y a disfrutar de tu jardín!

Keio Jardins_Contacta con nosotros

Nota editorial: Este artículo ha sido revisado y actualizado para proporcionar información aún más relevante y precisa. El contenido original fue publicado el 21/03/2021.

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Comparte: