Una kokedama es una pieza de decoración viva que lleva un pedazo de bosque directamente dentro de casa. No hace falta tener un gran jardín para disfrutar de la naturaleza, ya que con estas bolas de musgo podemos llenar rincones, colgarlas o ponerlas sobre un platillo de cerámica. Lo que buscamos aquí es la sencillez y elegancia de las formas orgánicas.
Es una manera de tener verde cerca sin complicaciones, entendiendo que, a veces, las cosas hechas a mano y en cariño son las que mejor se adaptan a nuestro día a día.