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El césped es el elemento decorativo de los jardines por excelencia. Como fondo de nuestro paisaje privado al que le añadimos arbustos, flores, diversidad de plantas y otros elementos de decoración, como parterres o muebles de jardín. Este elemento le da frescor y vistosidad al jardín, siempre y cuando esté en buen estado, o de lo contrario puede acabar estropeando el conjunto.
Es por ello por lo que los cuidados en el mantenimiento del césped serán determinantes para la imagen global del jardín.
1.- ELEGIR EL CÉSPED
La primera acción y una de las más importantes es la elección correcta del tipo de césped teniendo en cuenta tanto el clima como la ubicación y el entorno y, por supuesto, el uso que le daremos. Para no equivocarnos en la elección, lo más sensato es recurrir a un profesional, ya sea una empresa de jardinería o el proveedor habitual de productos para el jardín.
Podemos utilizar para plantar el césped tanto semillas como tepes. Las semillas tardarán más que los tepes a ofrecer la imagen verde uniforme, pero son más económicas y viables sobre todo en zonas muy grandes.
2.- GESTIONAR CORRECTAMENTE EL RIEGO
Evaluar cómo y cuándo hay que regarlo es una de las principales tareas. Es evidente que, en verano, con altas temperaturas, la necesidad de agua será superior que en época de lluvias. Es importante tener en cuenta que el césped necesita mantener siempre cierto grado de humedad pero que el exceso tampoco le hará bien, ya que puede favorecer la aparición de malas hierbas o enfermedades. Debemos regar siempre muy temprano por la mañana, para evitar que los rayos del sol quemen el césped al evaporar el agua.
3.- SEGAR PERIÓDICAMENTE
Otra de las claves para lucir un césped bonito es la siega. Es necesario realizar una siega periódica, teniendo en cuenta que es preferible cortar poco y a menudo que mucho de una sola vez. Esto ayudará a que se mantenga sano y frondoso.
4.- NUTRIR SEGÚN SUS NECESIDADES ESPECÍFICAS
El crecimiento y posterior siega del césped provoca una pérdida de nutrientes del sustrato por lo que es importante, a partir de la primavera, abonar cada 4 o 5 semanas, aportando nitrógeno, potasio y fósforo, que son los nutrientes esenciales.
5.- MANTENER A RAYA LAS MALAS HIERBAS
Nos encontraremos también con el problema de las “malas hierbas”, que compiten con el césped para acaparar la luz, el agua y los nutrientes. Para eliminarlas podemos utilizar sistemas mecánicos, si se trata de hierbas de un cierto tamaño, pero si son pequeñas tendremos que quitarlas manualmente, procurando arrancar las raíces al tirar de ellas.
6.- AIREAR LA TIERRA
Tendremos también que evitar que el suelo se apelmace o se compacte en exceso es por ello por lo que en primavera realizaremos un escarificado y aireado de nuestro césped. Es el momento en que está en pleno crecimiento y que más necesita buenas condiciones de humedad y aireación en el suelo.
¿Quieres más información sobre el mantenimientoi del césped? ¡No dudes en contactarnos!
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