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El otoño es una estación encantadora en la que la naturaleza se prepara para el invierno. Por eso, es fácil creer que hay poco que hacer en el jardín, y que no hace falta brindarle cuidados en particular. Pero nada más lejos de la realidad: a medida que las hojas cambian de color y las temperaturas bajan, también es el momento perfecto para realizar algunas tareas importantes en el jardín que permitirá mantenerlo saludable durante todo el año, e incluso prepararlo para que sea más bonito y exuberante cuando llegue la primavera.
Si no sabes por dónde empezar, o qué cuidados y tareas realizar, no te preocupes. Con este calendario de tareas que te hemos preparado podrás mantener tu jardín en excelente forma durante la temporada de otoño.
Septiembre: Preparando el terreno
- Limpieza general: Comienza por eliminar las hojas caídas y cualquier resto de plantas que hayan terminado su ciclo de crecimiento. Esto ayudará a prevenir la propagación de enfermedades y plagas, además de mantenerlo en estado óptimo para cuando quieras disfrutar de ese espacio. Ten en cuenta también que si bien esta tarea empieza en septiembre, seguramente tendrás que llevarla a cabo a lo largo de todo el otoño.
- Fertilización: El otoño es el momento adecuado para que las raíces absorban nutrientes y fortalezcan las plantas. Aprovéchalo y aplica un fertilizante equilibrado para ayudar a tus plantas a prepararse para el invierno. “Equilibrado” significa que el fertilizante contenga una mezcla de nutrientes esenciales en proporciones equilibradas:
- Nitrógeno (N): Estimula el crecimiento de las hojas y los tallos. Ayuda a las plantas a mantener un color verde saludable.
- Fósforo (P): Promueve el desarrollo de raíces fuertes, flores y frutos. Es esencial para la transferencia de energía en las plantas.
- Potasio (K): Fortalece las plantas, haciéndolas más resistentes a enfermedades, sequías y temperaturas extremas.
- Siembra de césped: Si quieres tener un césped bonito en la primavera, tienes que prepararlo unos meses antes para darle tiempo a crecer. Por eso, el otoño es el momento perfecto para sembrar nuevas áreas o parches del césped existente, ya que proporciona condiciones climáticas ideales para la germinación del césped. Las temperaturas son más frescas, lo que reduce el estrés por el calor en las semillas y en las plántulas emergentes. Además, el suelo aún conserva el calor del verano, lo que promueve un crecimiento de raíces vigoroso.
Por otra parte, muchas malezas anuales están llegando al final de su ciclo de vida. Esto significa que hay menos competencia de malezas para las semillas de césped recién sembradas. Con menos interferencia de malezas, las semillas de césped tienen una mejor oportunidad de establecerse con éxito.
Octubre: Cosecha y siembra
- Cosecha de verduras: Si tienes un huerto, octubre es el mes para cosechar la mayoría de tus vegetales de otoño, como calabazas, zanahorias, alcachofas o pimientos. ¡Disfruta de tus productos frescos! Pero recuerda que la cosecha en octubre no significa que debas cosechar todo de una vez. Puedes seguir recolectando las verduras a medida que maduran. Esto te permitirá disfrutar de productos frescos durante un período prolongado.
Si tienes una cosecha abundante, además de compartir tus verduras frescas con amigos y familiares, también puedes aprender técnicas de conservación, como enlatado, congelación o deshidratación, para disfrutar de tus productos durante todo el año.
- Plantación de bulbos: Tener un jardín óptimo requiere siempre de planificación a meses vista. Por ejemplo, el mes de octubre es unos de los mejores momentos del año para plantar bulbos de flores, como lirios, irises, azucenas y narcisos. Así, les da tiempo para establecer raíces antes de la primavera y que crezcan saludables y fuertes a su debido momento.
Noviembre: Poda y protección
- Poda de arbustos y árboles: Las plantas perennes y los árboles frutales pueden beneficiarse de una poda ligera en noviembre por varios motivos. En primer lugar, es más fácil identificar las ramas que están muertas o dañadas, debido a que las hojas se han caído, dejando al descubierto la estructura de la planta. La eliminación de estas ramas no solo mejora la apariencia de la planta, sino que también promueve la salud general, ya que las ramas muertas pueden ser un refugio para plagas y enfermedades.
Por otro lado, también es una oportunidad para dar forma a tus arbustos y árboles, eliminando las ramas que estén creciendo de manera desordenada o que se crucen entre sí. Esto ayuda a mejorar la estructura de la planta y a estimular un crecimiento más saludable en la próxima primavera. Finalmente, al podar en otoño, puedes eliminar las ramas que han florecido durante la temporada de crecimiento actual. Esto puede estimular la producción de flores y frutos en las ramas más jóvenes en la próxima temporada.
- Protección contra las heladas y el frío: Si bien en la zona mediterránea las temperaturas no suelen bajar extremadamente en invierno, el frío puede ser igualmente nocivo para nuestras plantas y nuestro jardín. Por eso, a medida que las temperaturas bajan, puedes proteger tus plantas sensibles al frío con mantas de jardín o coberturas especiales. Esto les dará un escudo contra las bajas temperaturas.
Otra opción llena de ventajas es el mulching o manto vegetal, que protegerá la tierra de las bajas temperaturas, a la vez que le aportará nutrientes a medida que se vaya descomponiendo. Para ello, se puede aprovechar las ramas de poda de los árboles de tu propio jardín, como comentado en el punto anterior, y procesarlas con una biotrituradora para convertirlo en astillas de madera que pueden ser utilizadas para acolchar la tierra.
Para que sea realmente efectivo, tienes que prepararlo todo antes de la llegada del frío, ya que si esperas a cuando las temperaturas hayan bajado puede ser demasiado tarde y no lograr el efecto deseado.
Diciembre: Planificación
8. Planificación: La planificación en diciembre es una parte esencial del mantenimiento de un jardín exitoso y productivo. Dado que el clima mediterráneo puede ser bastante templado durante el invierno, diciembre resulta ser un momento ideal para preparar tu jardín para la próxima primavera. Investiga, asesórate y haz una lista de las plantas que te gustaría tener en tu zona verde en primavera. Confecciona un calendario de cuándo es el mejor momento para plantar cada tipo de planta, a menudo a finales de invierno o a principios de primavera, y empeiza a buscar los suministros y semillas que puedas necesitar.
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- Alimentación de las aves: Ayuda a las aves locales proporcionándoles alimento y agua con comederos y bebederos durante los meses de invierno. Muchas de las aves locales se alimentan de insectos y pequeños invertebrados que pueden convertirse en plagas de jardín. Por ejemplo, los gorriones y los petirrojos son conocidos por su apetito por los insectos dañinos. Al darles acceso a alimento, estás fomentando su presencia en tu jardín y ayudando de manera natural a controlar las poblaciones de insectos no deseados. Además, estarás contribuyendo a mantener la biodiversidad y la salud de la fauna local.
Imagen de Johan Puisais, Cornell Frühauf, fancycrave1 y congerdesign en Pixabay
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