Cada vez más, encontrar el equilibrio en jardinería entre conseguir un jardín exuberante y hacer un consumo responsable de los recursos hídricos es un auténtico reto. En este artículo veremos cómo reducir el consumo de agua y utilizar técnicas de riego eficientes para crear jardines sostenibles, así como técnicas concretas como la xerojardinería, una práctica que está ganando cada vez más popularidad entre aquellas personas que desean disfrutar de jardines llenos de vida pero con un impacto mínimo en el medio ambiente.

El desafío del agua en los jardines mediterráneos

El clima mediterráneo se caracteriza por veranos secos y calurosos, aunque la falta de agua se ha cronificado, lo que hace que la gestión del agua sea un desafío constante. Este desafío se vuelve aún más importante en el contexto de sequía cada vez más grave que enfrenta no solo la zona mediterránea, sino todo el país desde el año 2015. La escasez de agua es una realidad palpable que impacta en muchas áreas de nuestra vida, y los jardines no son una excepción. 

En este escenario, la importancia de adoptar prácticas de jardinería sostenible y técnicas de riego eficientes se vuelve aún más evidente. Es esencial no solamente para preservar la belleza de nuestros espacios verdes, sino también, y sobre todo, para asegurar la disponibilidad de agua para otros usos vitales.

Reduciendo el consumo de agua en el jardín

Existen muchas cosas que podemos hacer para mejorar el consumo de agua de nuestro espacio verde sin renunciar a él. A continuación, te proponemos una lista de puntos a tener en cuenta: 

Xerojardinería y elección de plantas apropiadas

La xerojardinería, también llamada jardinería de bajo consumo de agua, es un enfoque que se centra en la utilización de plantas resistentes a la sequía y en prácticas de conservación del agua. Al seleccionar cuidadosamente las plantas y utilizar técnicas de diseño, la xerojardinería permite crear jardines exuberantes a la vez que sostenibles, que requieren poco o ningún riego adicional una vez establecidos.

Una de las formas más efectivas de elegir las plantas para reducir el consumo de agua, por ejemplo, es seleccionar plantas autóctonas, adecuadas para el clima y el suelo locales. Las plantas nativas, o que estén adaptadas al clima mediterráneo, por ejemplo, suelen ser resistentes a la sequía y requerirán menos agua una vez establecidas. 

Algunas opciones  ideales para el clima mediterráneo pueden ser lavanda, buganvillas, lantanas, salvia, adelfas y plantas crasas, entre muchísimas otras. Por contra, es aconsejable renunciar en este tipo de clima a plantar por ejemplo claveles, peonias, hortensias, gladiolos o incluso rosales. 

Diseño inteligente del paisaje

Agrupar plantas con necesidades de agua similares es una estrategia que permite optimizar el uso del agua. Al colocar plantas con altas necesidades de agua cerca las unas de las otras, y plantas más resistentes a la sequía en otra área, se reduce la necesidad de regar de manera uniforme todo el jardín. Cosa que, por otro lado, también ayuda a las plantas a crecer mejor ya que nos permite ajustar más al detalle sus necesidades hídricas. Además, esta técnica fomenta la creación de microclimas dentro del jardín, lo que puede ayudar a retener la humedad y proporcionar un entorno más favorable para el crecimiento de las plantas.

La elección estratégica de la ubicación de las plantas también es un muy buen recurso. Colocar las plantas más sensibles a la sequía en zonas más sombreadas o cerca de elementos que retengan la humedad, como paredes o árboles, puede ayudar a minimizar la evaporación y reducir la necesidad de riego frecuente.

Por otra parte, incluir elementos como rocas y gravilla no solo añade interés visual al paisaje, sino que también puede ayudar a conservar la humedad del suelo al proporcionar sombra y reducir la evaporación.

Mulching o mantillo

Keio Jardins_Mulching en un jardín de bajo consumo de agua

Como no nos cansamos de decir en este blog, la aplicación de mulching en el suelo es una técnica que tiene muchísimas ventajas. Entre todos esos beneficios están su efectividad para conservar la humedad y para suprimir el crecimiento de malas hierbas. 

Al aplicar una capa de mulch o mantillo orgánico como astillas de madera, paja, hojas trituradas o incluso compost en la superficie del suelo, se establece una barrera natural que ayuda a retener la humedad alrededor de las raíces de las plantas. 

Además, el mulch también juega un papel importante en la supresión del crecimiento de malas hierbas al bloquear la luz solar y evitar que las semillas de malas hierbas germinen. Esto reduce la competencia de las plantas no deseadas por los nutrientes y el agua, permitiendo que las plantas deseables del jardín prosperen sin interferencias. ¡Todo beneficios!

Técnicas de riego eficientes

El riego es una parte crucial del cuidado del jardín, pero también puede ser una de las principales fuentes de desperdicio de agua si no se realiza de manera adecuada. Existen técnicas de riego eficientes que pueden ayudar a minimizar el consumo de agua, como el riego por goteo o la programación y monitorización.

El riego por goteo es una técnica que suministra agua directamente a las raíces de las plantas a través de pequeños tubos o emisores. El agua se suministra, como indica su nombre, gota a gota en vez de en grandes cantidades. Así se reduce la evaporación y el escurrimiento superficial, asegurando que el agua se entregue de manera eficiente donde más se necesita y que no se desperdicie ni una gota.

Por otra parte, utilizar sistemas automáticos con temporizadores y sensores de humedad del suelo puede ayudar a optimizar el uso del agua al ajustar el riego según las necesidades específicas del jardín y las condiciones climáticas. Además, también se puede programar para tener en cuenta las mejores horas para regar, por ejemplo evitando las horas de más sol.

Captación de agua de lluvia

Otra forma de reducir la dependencia del suministro de agua potable es aprovechar el agua de lluvia. Instalar sistemas de recolección de agua de lluvia, como barriles o cisternas, permite almacenar el agua para su uso en el riego del jardín durante períodos secos. Estos recipientes son colocados estratégicamente en el jardín o en el tejado de la casa para capturar el agua de lluvia que cae. 

Además de reducir la necesidad de agua potable para regar el jardín, una ventaja añadida de la captación de agua de lluvia también puede ayudar a prevenir la erosión del suelo, minimizando así el impacto de las inundaciones locales. Esto es especialmente importante en áreas propensas a la sequía, donde cada gota de agua cuenta, pero donde el exceso de agua de lluvia puede causar daños significativos tanto ambientales como económicos.

Como hemos visto, pues, existen muchas formas en las que los jardineros  y las jardineras pueden reducir su consumo de agua y crear espacios verdes bonitos y sostenibles a la vez. Desde la elección de plantas adecuadas hasta la implementación de sistemas de riego inteligentes, cualquier jardín puede mejorar su uso del agua sin renunciar a su belleza. Si quieres saber más al respecto, o necesitas ayuda para implementar estos cambios, recuerda que nuestro equipo experto en xerojardinería y jardinería sostenible te puede asesorar y ayudar. ¡Ser más sostenible está al alcance de tu mano!

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Imágenes creadas por Adobe Firefly